Fecha última actualización: 20/04/2026
Historia
El Colegio Oficial de Ingenieros Técnicos Industriales de Santa Cruz de Tenerife cuenta con ya con cinco décadas de trayectoria institucional. Desde su creación, ha desempeñado un papel fundamental en la consolidación y desarrollo de la profesión en la provincia, adaptándose a los cambios tecnológicos, normativos y sociales que han marcado la evolución del sector industrial. Los hitos mas destacables de su historia son:
1. Orígenes (1959–1975): El camino hacia la autonomía
En los años cincuenta, los peritos industriales en Tenerife carecían de representación propia, dependiendo del Colegio de Las Palmas. En este contexto se creó la Delegación tinerfeña, presidida por José Francisco Rodríguez Díaz, que comenzó a organizar al incipiente colectivo y a buscar espacios de reunión. El documento señala que “la primera misión que tuvieron Rodríguez Díaz y sus compañeros fue buscar un local de reunión”, lo que refleja el carácter fundacional de esta etapa.
Durante los años sesenta aumentó la colegiación, se sucedieron elecciones internas y se abrieron nuevas sedes. El crecimiento profesional y la distancia administrativa con Las Palmas impulsaron la demanda de independencia. En 1968, la Junta General Extraordinaria del Colegio de Las Palmas debatió la petición, apoyada por la mayoría de colegiados tinerfeños, aunque finalmente fue aplazada.
2. Constitución del Colegio (1976–1981): Los primeros pasos oficiales
La autonomía colegial se logró en 1976 mediante el Real Decreto 2134/1976. Aurelio Ballester se convirtió en el primer decano y lideró la consolidación institucional. El nuevo Colegio experimentó un rápido aumento de colegiados y una intensa actividad profesional. Se fortaleció la Mutualidad (MUPITI) y se adquirió la primera sede propia en 1981, gracias a un préstamo de la mutualidad.
3. Expansión y defensa profesional (1982–1996)
Bajo el decanato de Benicio Alonso, el Colegio se trasladó a una sede más amplia en 1983, lo que permitió impulsar la formación y mejorar la gestión administrativa. Se implantó el visado informático en 1984 y se intensificó la defensa profesional frente al intrusismo. En 1995 se logró que la Universidad de La Laguna implantara titulaciones de ingeniería técnica industrial, tras años de gestiones y estudios promovidos por el Colegio. El crecimiento económico permitió adquirir patrimonio, incluida una finca en Tacoronte y la ampliación de la sede.
4. Modernización y crecimiento (1996–2009)
Con Juan Pedro Sánchez como decano, el Colegio afrontó un notable aumento de colegiados, lo que llevó a la compra de la actual sede en la calle Doctor Zerolo, inaugurada en 2001. Se implantó el sistema de calidad ISO 9001 y se desarrolló el visado electrónico, operativo desde 2005, convirtiendo al Colegio en pionero en Canarias. El documento destaca que “en apenas cuatro años se duplica su número: de los 6.152 del año 2002 a los 12.853 del ejercicio de 2006”, reflejando el auge de actividad.
5. Consolidación y retos profesionales (2009–2015)
El Colegio continuó ampliando servicios, reforzando la formación y participando en iniciativas institucionales. Se impulsó la MUPITI como alternativa para autónomos y se fortaleció la presencia del Colegio en el ámbito universitario y social. Se afrontaron debates nacionales sobre la reforma de las enseñanzas universitarias y la transposición de la Directiva Europea de Servicios.
6. Adaptación y continuidad (2016–2025)
El Colegio mantuvo su labor de defensa profesional y visado de calidad. La pandemia de COVID‑19 supuso un reto organizativo: se implantó el teletrabajo, la atención telemática y las juntas online, garantizando la continuidad del servicio. Tras la derogación del visado de calidad en 2022, el Colegio reforzó la defensa del visado estatutario y continuó promoviendo la formación, los encuentros colegiales y la cohesión del colectivo.
En definitiva, el Colegio pasó de ser una pequeña delegación dependiente de Las Palmas a convertirse en una institución consolidada, con sedes propias, sistemas de calidad, visado electrónico, amplia actividad formativa y un papel clave en la defensa de la profesión en Canarias. Su historia está marcada por la autonomía, la modernización, la defensa profesional y la adaptación a los cambios sociales y tecnológicos. Este año 2026 el Colegio cumple sus 50 años de creación siendo un evento importante para la entidad.
Para más información sobre la historia de la entidad visite Historia.
Descripción de la entidad
El Colegio Oficial de Ingenieros Técnicos Industriales de Santa Cruz de Tenerife (COITITF) es una corporación de derecho público, con personalidad jurídica propia y plena capacidad para el cumplimiento de sus fines. Su misión principal es la ordenación del ejercicio profesional de los Ingenieros Técnicos Industriales en la provincia de Santa Cruz de Tenerife, garantizando la calidad de los servicios prestados a la ciudadanía y velando por el cumplimiento de la ética y la deontología profesional.
El Colegio actúa como órgano de representación del colectivo ante administraciones públicas, entidades privadas y la sociedad en general, promoviendo el desarrollo profesional, la formación continua y la defensa de los intereses de sus colegiados.
Entre las funciones que le atribuye la normativa vigente destacan:
- Ordenar, supervisar y promover el correcto ejercicio de la profesión.
- Velar por el cumplimiento de las normas deontológicas.
- Gestionar el visado colegial de trabajos profesionales.
- Facilitar servicios de asesoramiento técnico, jurídico y administrativo.
- Impulsar actividades formativas, divulgativas y de actualización profesional.
- Representar institucionalmente a la profesión en el ámbito provincial.
El Colegio Oficial de Ingenieros Técnicos Industriales de Santa Cruz de Tenerife, dispone de dos sedes operativas:
Sede de Tenerife
Sede de La Palma
Información económica
El COITITF se financia principalmente mediante:
- Cuotas colegiales abonadas por sus miembros.
- Ingresos derivados del visado colegial y otros servicios técnicos.
- Actividades formativas, cursos y jornadas profesionales.
- Prestación de servicios complementarios a colegiados y terceros.
La entidad no posee capital social, dado que no actúa como una organización de carácter mercantil. Sus recursos económicos se destinan íntegramente al cumplimiento de sus fines institucionales y al mantenimiento de los servicios prestados.
Los fondos obtenidos se aplican a:
- Mantenimiento y mejora de las sedes colegiales.
- Servicios de apoyo técnico, jurídico y administrativo.
- Programas de formación y actualización profesional.
- Sistemas de gestión, digitalización y calidad.
- Actividades de representación institucional y defensa de la profesión.
Para más detalle sobre la información económica de la entidad puede visitar el siguiente enlace: Información Presupuestaria y contable.


